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Pablo Nieto
Hablar de Cole Porter, es hacerlo de uno de los nombres más importantes de la historia musical de los Estados Unidos. Compositor, letrista... excelente bailarín, apasionado del fútbol americano, y seductor gentleman. Consiguió reflejar en sus melodías la verdadera naturaleza del amor.
En 1946 con "Noche y Día", un apuesto Cary Grant se encargaba de interpretar a Porter, en esta película biográfica del genial compositor. Casi sesenta años después, el director Irwin Winkler realiza su particular homenaje al genial compositor con "De-Lovely". Una revisitación de la trayectoria musical y sentimental del músico, para la que ha contado con el explendido Kevin Kline, para encarnar a Porter, y con Ashley Judd en el papel de Linda, su esposa.
"De Lovely", pese a no ser un film perfecto, contiene una serie de interesantes aportaciones cinematográficas. Empezando por su construcción a modo de musical, con todas las canciones de Porter, que ya de modo incidental o diegético ayudan a construir y desarrollar la historia. Todas ellas canciones interpretadas tanto por los mismos miembros del reparto, como estrellas internacionales de la canción. Impagables cameos, y originales versiones de clásicos del compositor. Eso sí, algunos más acertados que otros.
Logicamente, las canciones monopolizan toda la atención de la banda sonora, arregladas todas ellas magníficamente por Stephen Endelman, quien además se encarga de escribir el score, que en esta película tendrá un papel secundario, limitado unicamente a servir de puente entre canción y canción o acompañar sin pretensiones aquellas escenas huérfanas de números musicales.
La edición de la banda sonora por parte de Sony, en un interesante formato digipack, abarca unicamente las canciones de Porter, ofreciéndonos una oportunidad única de disfrutar de los novedosos arreglos y versiones llevadas a cabo por el sin par plantel de interpretes.
El disco, arranca con una acertada versión de la canción que da nombre a la película, "It´s De-Lovely", ideal para servir al lucimiento del provocador talento de Robbie Williams. Alanis Morissette, le da debida réplica con el "Let´s Do It", aunque muy lejos de la virtuosa, sentida y emocionante interpretación del "Begin the Beguine" llevada a cabo por Sheryl Crow.
Tras una floja versión de "Let´s Misbehave" por parte de Elvis Costello (la gran decepción de esta banda sonora), entra en juego el casting. Primero con el divertido musical "Be a Clown", con Kevin Kline, Peter Polycarpou y el coro a muy buen nivel, sólo superado por el excelente dueto que se marca el propio Kline con John Barrowman en "Night and Day", sin duda uno de los clásicos de Porter.
Tras el solo de Kevin Kline en "Easy to Love", es el turno de Linda Porter, o lo que es lo mismo, de Ashley Judd que junto a Tayler Hamilton, interpretan la preciosista y contenida "True Love". Más flojas son las versiones (y las canciones), "What is This Thing Called Love?" y "I Love you", cantadas respectivamente por Lemar y Mick Hucknall. Aunque pronto se nos olvida la decepción, con la entrada en escena de la voz profunda y el jazz cálido y suave de Diana Krall dando cuerpo a "Just One of Those Things", que precede al inolvidable "Anything Goes" (los fans de Indiana Jones, seguro que lo escuchan con una sonrisa de complicidad) interpretado por Caroline O´Connor perfectamente arropada por el coro.
"Experiment" servirá para que Kevin Kline vuelva a lucirse en solitario, aunque lejos de la susurrante voz de Vivian Green en "Love for Sale", y que antecede a la brillante y evocadora versión de "So in Love", de la que son responsables dos voces privilegiadas como Lara Fabian y Mario Frangoulis.
"Ev´ry Time We Say Goodbye", sirve para recuperar la clásica voz de Natalie Cole, contenida y susurrante, y que contraste con el cuasi-gospel que es "Blow, Gabriel, Blow", interpretada por todo el casting, con las voces principales de Jonathan Pryce (un habitual en cualquier buen musical que se precie) y Kevin Kline. Es sin duda uno de los highlights de la banda sonora.
El disco finaliza, con una sentida versión del "In the Still of the Night" a cargo de Kevin Kline y Ashley Judd, y con el propio Cole Porter cantando su clásico "You´re the Top". Un magnífico final sin duda, este de acabar con la leyenda interpretando su propia música.
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